“Paradójicamente, un alumno con dificultades es frecuentemente un niño brillante”
(Alfred A.Tomatis)

¡El 60% de los alumnos tienen dificultades escolares y 1 de cada 2 no sabe leer en 1º!
En la fuente de estos “fracasos escolares” hay un problema de Comunicación.

“Un niño que no fija su atención, que acumula retrasos de lenguaje o tiene problemas de comportamiento, ha suprimido o disminuido su Deseo de Escucha”.

Para leer o escribir, es necesario saber describir los sonidos, analizarlos, reproducirlos a través de un oído despejado de todos sus bloqueos.

El oído tiene un papel capital: él asegura el equilibrio del cuerpo pero es también esencial en el aprendizaje del lenguaje.

Por ello, el Dr. Tomatis afirma “que es necesario abordar los problemas escolares enseñando al niño a Escuchar, devolviéndole la confianza en sí mismo y en sus potencialidades.”

Esto se consigue mediante la aplicación terapéutica de la Técnica Tomatis.

El trabajo realizado con el Oído Electrónico permite optimizar las capacidades de aprendizaje a través de la estimulación del cerebro por medio de básculas electrónicas que ponen en movimiento, en el sentido real del término, al oído medio de tal forma que hace que el oído interno se ponga a la Escucha.

Deberíamos tener en cuenta algunos aspectos en función de las edades de nuestros hijos:

Un aspecto “preventivo” desde la guardería con el fin de evitar una entrada difícil en cursos posteriores:

Es necesario recordar que la “guardería” es el primer universo en el cuál el niño va a tomar realmente contacto con el lenguaje, es la que le va a enseñar a hablar, y es también la que va a abordar la “función de Escucha”. Para ser activo, “despierto”, tónico y para tener un cerebro que desempeñe bien su tarea, el niño debe tener un oído capaz de asegurar su papel de energetización.

Es necesario, hacer a este nivel, una observación del niño que nos permita descubrir los eventuales problemas de lateralidad, dificultades de lenguaje, problemas psicomotores, etc.

Un enfoque “corrector” en la escuela primaria (6-11 años), para reparar y corregir los problemas antes de que sea demasiado tarde.

A esta edad se busca deficiencias a nivel de la visión, de la psicomotricidad, de la inteligencia pero se olvida muy frecuentemente del oído.

Este órgano tiene 3 funciones primordiales a nivel de aprendizaje:

  • Una función de carga:
    El 90% de nuestra energía es aportada por el aparato cócleo –vestibular (el oído).
  • Una función de Equilibrio:
    Cuando un niño se sienta mal, cuando está “encorvado”, cuando tiene dificultades al caminar, se puede deducir que su aparato vestibular no funciona adecuadamente: si se estimula éste órgano del equilibrio, el niño será mejor “maestro” de su instrumento corporal.
  • Una función de Escucha:
    Para que el oído se ponga a la Escucha del mundo exterior con el fin de comunicar, es necesario que el aparato auditivo- y en particular la cóclea- esté en perfecto estado de funcionamiento, es decir, que el niño sea capaz de captar, de analizar y de controlar los sonidos que le llegan.

El Oído Electrónico será de una gran ayuda a esta edad en los problemas de:

  • Lectura, ortografía, grafismo, cálculo.
  • Disfasia (articulación, tartamudez).
  • Comportamiento, dificultad de concentración y atención, de memoria.
  • Fatigabilidad, lentitud.
  • Ansiedad, angustia o depresión.

Un aspecto de optimización en los adolescentes.

Se trabajará a esta edad más específicamente a nivel del aprendizaje (estructura de la frase, lenguas extranjeras,…) así como todas las indicaciones anteriores, pero igualmente sobre el comportamiento, la madurez, y ayudar al paso de la infancia a la adolescencia y después a la edad adulta.

 

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